jueves, 10 de febrero de 2011

Tomás de Aquino: Comentario a las «sentencias» de Pedro Lombardo


Pedro Lombardo nace en el año 1100 en Lumello cerca de Lombardía y muere en 1160, enseña en la escuela catedralicia de Notre Dame desde 1140 y de dicha enseñanza proviene su más célebre obra, Libri quatuor Sententiarum, que le mereció el título de «Maestro de las Sentencias» en el cuál se propone hacer una compilación teológica, tomando datos de numerosas fuentes, especialmente de San Agustín; su obra fue duramente criticada pero posteriormente fue reconocida e impuesta en la universidad de París y en los centros universitarios de los siglos posteriores, “solamente en el siglo XIII se cuentan por centenares los comentarios, entre ellos los de San Buenaventura, San Alberto Magno y Santo Tomás”,[1] del cual es objeto mi presente aportación.
Santo Tomás de Aquino presenta en esta obra un comentario de las sentencias de Lombardo, responde de manera muy objetiva y ostensiva a cada una de las afirmaciones que son muy breves y precisas, y fundamenta filosóficamente dichas sentencias. El esquema que maneja es el de colocar la sentencia textualmente y desglosarla por medio de soluciones y respuestas que amplían y justifican la verdad de dicha afirmación.
El primer libro inicia con el tema de, si el Padre engendró al Hijo necesariamente, donde Santo Tomás basándose en “el Filósofo”[2] explica el término necesario, su subdivisión y un ejemplo aplicado a la realidad (es necesario al hombre ser racional), para concluir de la siguiente manera: “este necesario absolutamente es de dos clases: hay uno que tiene la necesidad y el ser recibido de otro, como sucede en todos los seres que tienen causa; y hay otro cuya necesidad no depende de otro, sino que El mismo es causa de la necesidad en cuanto tiene de necesario, como Dios”.[3] La necesidad del Padre de engendrar al Hijo no proviene de otros, sino de Él mismo por su condición de Dios, con esto Santo Tomás comenta filosóficamente dicha sentencia, siguiendo de manera similar a esta las siguientes cuestiones.

Santo Tomás expresa muy claramente su concepción del conocimiento por medio de la sentencia que dice que todas las cosas son verdaderas con la verdad increada; Para el Santo de Aquino “se le llama verdadera cuando cumple aquello para lo que está ordenada en el entendimiento divino”,[4] definiendo que “la esencia de la verdad consiste en dos cosas: en la realidad de la cosa y en la aprehensión de la facultad cognoscitiva, que se conforma con esa realidad. Ambas cosas se reducen a Dios como a su causa eficiente y ejemplar”.[5] Se puede resumir en que es Dios la fuente de la verdad, que es Él la medida primera, Dios es el que contiene la verdad mientras que los hombres logramos solamente la adecuación.

Respecto a la visión antropológica del texto, se percibe al hombre como “la creatura racional [que] tiene posibilidad de ver y amar a Dios. Y por eso Dios es de una manera especial el fin al cual tiende la creatura racional”.[6] El hombre posee el raciocinio, don de Dios que le permite verdaderamente conocer a su creador, “por eso [Dios] convino que el hombre tuviese conocimiento de algo que supera su capacidad natural: ese conocimiento lo tiene por la gracia de la fe”,[7]  y la dignidad del hombre radica en desear asemejarse al sumo Bien, porque puede conocerlo, “Dios propuso para el hombre un fin que está sobre la naturaleza humana, a saber, la plena participación de su felicidad”.[8] Define también el concepto de persona, diciendo que hay que considerar tres cosas “el subsistir, el razonar y el ser individuo”.[9]

En el plano ético, se puede recalcar el tema de la conciencia entendida como “una cierta consideración actual de la razón”[10] que posibilita elegir o rechazar algo, la conciencia para Santo Tomás no es la que liga o agrava el pecado sino la que discierne, la que concluye, “por eso se le llama con-ciencia como igual a ciencia (o conocimiento)-con, porque se aplica a la ciencia universal a un acto particular, o también porque por ella se hace uno conscio o sabedor de lo que ha hecho o intenta hacer”.[11] La conciencia es la sentencia de la razón.

Santo Tomás explica el ser desde varias perspectivas, como la quidad misma o naturaleza de la cosa, como la del acto de la esencia (ej. el vivir es el ser para los que viven) y la tercera que “se llama ser al que significa la verdad de la composición de las proposiciones, conforme a lo cual «es».[12] Dios no es ciencia, ni vida, ni cosas parecidas, “sino sólo el ser”.[13]

A lo largo de todas las cuestiones, Santo Tomás responde a interrogantes teológicos desde una clara postura filosófica, apoyándose en repetidas ocasiones de la figura de Aristóteles y pasando por temas como la omnipotencia de Dios, la esencia divina, la ciencia en Dios, la bondad de las creaturas por su creador, la personalidad de los ángeles, la conciencia como acto, la fe, entre otras. Es un texto académico muy denso que implica una síntesis minuciosa en cada una de las sentencias, por lo que opté por resaltar las líneas básicas que destacan algunas ideas principales del documento.
 

Bibliografía:
Fernández, Clemente, S. I, Los Filósofos Medievales, selección de textos, “Tomás de Aquino, «Comentario a las sentencias» de Pedro Lombardo”, BAC, Madrid, 1979, Tomo II, págs. 240-267.

Fraile, Guillermo, Historia de la filosofía II, BAC, Madrid, 1975, p. 543-545.


[1] Fraile, Guillermo, Historia de la filosofía II, BAC, Madrid, 1975, p. 544.
[2] Aristóteles es por antonomasia «El filósofo» en la edad media.
[3] Fernández, Clemente, Los Filósofos Medievales, selección de textos, “Tomás de Aquino, «Comentario a las sentencias» de Pedro Lombardo”, BAC, Madrid, 1979, Tomo II, págs. 242.
[4] Ibíd., p. 244.
[5] Ibídem.
[6] Ibíd., p. 253.
[7] Ibíd., p. 264.
[8] Ibíd., p. 264.
[9] Ibíd., p. 254.
[10] Ibíd., p. 257.
[11] Ibíd., p. 258.
[12] Ibíd., p. 246.
[13] Ibíd., p. 248.

3 comentarios:

  1. Me parece muy puntual tu aportación, señalando claramente los elementos filosóficos que estamos desarrollando, teniendo una estrecha relación en esta obra de santo Tomás. Con respecto a tu última afirmación, pienso que una análisis minucioso de las sentencias sería mejor y anterior a una síntesis de las mismas.

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  2. Me parece un buen desglose de tu presentación ya que lo noto muy bien desarrollado y queda claro el contexto por el que se empieza a suscitar el aporte de Santo Tomás de Aquino. Solo una pregunta, la forma en manejar esta argumentación del autor: ¿Puede darme también un comentario de tipo religioso aparte del filosófico que me ayude a fijar un equilibrio tanto de Pedro lombardo como Tommás de Aquino?

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    1. Está muy relacionado entre de y razón todo lo del Aquinate. El Doctor Angelico parte desde las 5 vías para llegar a Dios y vuelve por la noción de participación de la esentia divina en el esse del hombre, el cual inhiere en su materia (cuerpo) por su forma substancial (alma humana).

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